Droguería y limpieza
Droguería y limpieza es la categoría más inercial del supermercado. El cliente compra el mismo detergente, el mismo suavizante, el mismo lavavajillas cada semana. No hay decisión, hay reposición. Y el lineal refleja exactamente esa dinámica: cartelería de precio como único estímulo, ofertas cruzadas de fabricante, señalización que compite por atención sin aportar valor.
Es el punto de la tienda donde la saturación promocional alcanza su máxima expresión. Stopper sobre stopper, precio tachado sobre precio tachado. El resultado es un paisaje visual que contradice todo lo que BM construye en frescos: donde la frutería dice calidad y origen, droguería dice descuento y volumen. No se trata de convertir la droguería en una experiencia de marca — no lo es en ningún supermercado — sino de limpiar el ruido para que no reste a la percepción general de la tienda.
"Droguería es donde el súper se parece más a un bazar. Y eso nos resta."
Observación de campo
- Reducir drásticamente la saturación promocional visual para alinear la sección con el lenguaje del resto de la tienda.
- Simplificar la cartelería de precio: un sistema limpio en lugar de múltiples capas de señalización superpuestas.
- Explorar limpieza ecológica como nicho de marca propia con potencial de diferenciación.