Oferta y categorización
La oferta de preparados en BM es dispersa y sin estructura. Tortillas, arroces, ensaladas, sándwiches, empanadas y platos calientes conviven en el mismo espacio sin una lógica de categorización que ayude al cliente a elegir. No existe una organización por momento de consumo (desayuno, almuerzo, cena), por tipo de cocina (casera, internacional, vegetal) ni por formato (individual, compartir, familiar).
El resultado es que el cliente tiene que descifrar la oferta por sí mismo. En un contexto de compra rápida, donde la decisión se toma en segundos, la falta de categorización es una barrera funcional. El comprador de conveniencia quiere resolver, no explorar.
Hay producto de calidad en la vitrina, pero está enterrado en un desorden que no lo hace legible. Una tortilla de patata bien hecha compite por atención con un plato preparado industrial, y ninguno de los dos tiene información que ayude al cliente a distinguirlos.
"Y si quizás está rotulado, así con el pollo. Sándwiches, tortillas, arroces, internacionales, pastas."
Visita BM Irún, sobre la necesidad de categorización
- Organizar la oferta por categorías visuales claras: sándwiches, tortillas, arroces, internacionales, pastas, ensaladas.
- Crear una zona de "elaboración propia" que distinga el producto hecho en tienda del producto industrial.
- Incorporar producto de temporada y edición rotativa que genere novedad.
- Conectar la oferta de preparados con la calidad de las secciones de fresco.