Producto fresco de corta vida
El producto fresco de corta vida —yogures artesanales, postres de elaboración propia, lácteos sin conservantes— es una categoría que BM tiene en su surtido pero que no explota como narrativa de marca. La caducidad corta, que el cliente medio percibe como inconveniente, es en realidad una señal de autenticidad: el yogur que caduca en cinco días está hecho de verdad.
Esa inversión de significado —de debilidad percibida a argumento de calidad— es exactamente el tipo de comunicación que BM necesita en refrigerados. Es la misma lógica que funciona en frutería con el producto de temporada: lo que dura poco vale más porque es real.
Sin embargo, en la experiencia actual no hay nada que cuente esa historia. El producto de corta vida comparte lineal con el de larga vida sin distinción visual, sin mensaje, sin contexto. El cliente elige por fecha de caducidad en vez de por propuesta de valor.
"Hay mucha gente ya joven que viene con la toalla..."
Entrevista interna
- Crear narrativa de calidad asociada a la vida corta: "hecho de verdad", "sin conservantes", "producto vivo".
- Diferenciar visualmente el producto de corta vida respecto al de larga vida en el mural.
- Vincular la caducidad corta con la propuesta Selecta: lo que caduca pronto es lo que seleccionamos para ti.
- Utilizar la rotación alta como señal de frescura visible para el cliente.